Indiana Café Ecuador Amor por la cocina

 No existe profesión, vocación o tarea en esta vida a la que no debamos agregarle amor y pasión para que el resultado final sea exitoso, gratificante o delicioso.

Esta es la verdadera esencia de mi trabajo, al que le dedico mi vida, porque soy un apasionado y comparto lo que hago. Ése es el verdadero éxito de mi emprendimiento: crear y compartir.

Cocinar es un acto de amor. Batir, poner las manos en la masa, flambear, cocinar galletitas, decorar una torta, armar una ensalada o hacer un sencillo huevo pasado por agua  son preparaciones que necesitan de esa “cosita loca llamada amor”.

Para que el pan leve, el soufflé se infle y el flan se cocine a punto de caramelo, no sólo hace falta tener una buena receta a mano, sino que además se necesita del condimento infalible, mágico y casi indescriptible, que nos asegurará el verdadero éxito: amor

Hay quienes cocinan sólo por placer y otros que deben hacerlo todos los días porque necesitan producir dinero, y es esa la rutina que a veces fastidia. Pensar en el menú de cada día y el no saber qué hacer o qué inventar para dejar a todos felices y contentos, es a veces una tarea agotadora. Por eso en este caso el amor necesita ayuda de la picardía y del buen humor. 

La primera es la que nos va a animar a dar vuelta una receta, a cambiar los ingredientes a gusto (siempre que se pueda) o a jugar con las cantidades y los sabores y así podremos tener nuestros propios secretos de cocina. El resultado final, el gusto, el sabor, los aromas y hasta el animo de los comensales y el propio, depende del humor que hayamos puesto al cocinar.  Si transformamos esa "obligación" en diversión, el deber en placer y el trabajo en un juego, habremos transformado también la verdadera esencia de la cocina.

Cuando cocinamos, entregamos, ofrecemos, nos brindamos. Sin querer, estamos convidando más que un plato sabroso o un conjunto de aromas esenciales. Detrás de una preparación hay tiempo, hay espíritu, hay dedicación y elaboración. También hay entusiasmo, creatividad y misterio. ¡Qué desprestigiada está la cocina de todos los días en estos días! Y la excusa no debiera ser la falta de tiempo. Cocinar es una tarea muy amable, puede ser tan sencilla y tan sofisticada a la vez; todo depende de cómo la queramos encarar y por sobre todo saber que, si le ponemos amor, transmitiremos amor!

Mike Miguel R Castillo

No hay comentarios:

Publicar un comentario